Uno de los aspectos más importantes para garantizar el bienestar de los niños en la primera infancia es el cuidado de su salud, especialmente en espacios colectivos como la guardería. Llevar a un niño enfermo a la guardería no solo afecta su propio proceso de recuperación, sino que también pone en riesgo a otros niños y al personal que los atiende.
En La Nube, ubicada en el municipio Playa, La Habana, trabajamos de forma constante para mantener un entorno seguro, saludable y responsable para todos los niños y sus familias.
La primera infancia y su sistema inmunológico
Durante los primeros años de vida, el sistema inmunológico de los niños aún está en desarrollo, lo que los hace más vulnerables a infecciones respiratorias, gastrointestinales y virales.
Por esta razón, los espacios compartidos requieren medidas claras de prevención, entre ellas, no asistir a la guardería cuando el niño presenta síntomas de enfermedad.
¿Qué ocurre cuando un niño viene enfermo a la guardería?
Cuando un niño asiste enfermo, pueden presentarse varias situaciones:
- Retraso en su recuperación, ya que no descansa adecuadamente
- Malestar general, irritabilidad y dificultad para participar en actividades
- Riesgo de contagio para otros niños
- Aumento de ausencias posteriores por brotes colectivos
En una guardería infantil, donde los niños comparten juguetes, espacios y rutinas, los contagios pueden propagarse con rapidez si no se toman medidas responsables.
Enfermo no significa “leve”: la importancia de observar síntomas
Muchas veces se piensa que un poco de fiebre, mocos o decaimiento no son motivo suficiente para quedarse en casa. Sin embargo, en la primera infancia, los síntomas leves también deben tomarse en cuenta.
Algunos signos por los que un niño no debe asistir a la guardería incluyen:
- Fiebre
- Diarreas o vómitos
- Decaimiento marcado
- Falta de apetito asociada a malestar
- Tos persistente o dificultad respiratoria
La observación diaria por parte de la familia es clave para prevenir complicaciones.
El rol de la familia en el cuidado colectivo
La salud en la guardería es una responsabilidad compartida. Cuando una familia decide no llevar a su hijo enfermo, está cuidando:
- La salud de su propio niño
- La salud de los demás niños
- El bienestar del equipo educativo
Este compromiso colectivo es fundamental para mantener un ambiente sano, especialmente en una guardería en La Habana, donde muchas familias conviven en espacios cercanos.
Medidas de cuidado en La Nube
En La Nube, contamos con protocolos claros para el cuidado de la salud infantil, entre ellos:
- Observación diaria del estado general de los niños
- Comunicación inmediata con las familias ante cualquier síntoma
- Medidas de higiene y limpieza constantes
- Orientación a los padres sobre cuándo el niño puede reincorporarse
Nuestro objetivo no es excluir, sino proteger y acompañar, siempre pensando en el bienestar de cada niño.
¿Cuándo puede el niño regresar a la guardería?
El regreso debe darse cuando el niño:
- Se encuentre sin fiebre
- Haya recuperado su energía habitual
- Se alimente con normalidad
- Pueda participar en las rutinas sin malestar
Esto garantiza una reincorporación tranquila, tanto para el niño como para el grupo.
Cuidar la salud también es educar
En la primera infancia, los niños aprenden a través del ejemplo. Cuando priorizamos el descanso y el cuidado durante una enfermedad, les estamos enseñando que su bienestar es importante.
En La Nube, entendemos que una guardería de calidad no solo educa y acompaña, sino que también protege la salud física y emocional de los niños.
Un compromiso con el bienestar de todos
Evitar que los niños asistan enfermos a la guardería no es una norma estricta, sino un acto de responsabilidad y cuidado colectivo.
Cuando familia y guardería trabajan juntas, se crea un entorno más seguro, saludable y armonioso para todos.
