En nuestra Guardería Infantil La Nube, en La Habana, educamos en el respeto y la empatía desde la primera infancia. Enseñar a no opinar del cuerpo ajeno es clave para formar niños seguros y respetuosos.
1. Educar en el respeto desde la primera infancia
En La Nube creemos que la educación en valores comienza desde los primeros años de vida.
Aprender a respetar el cuerpo propio y el de los demás no solo es una cuestión de buenos modales, sino una base esencial para el desarrollo emocional, la autoestima y las relaciones sanas.
Cuando los niños crecen en un entorno donde se valora la diversidad y se evita juzgar las apariencias, aprenden a aceptarse y aceptar a los demás tal como son.
2. Por qué no se debe opinar sobre el cuerpo de otros
Comentar sobre el cuerpo ajeno, aunque parezca inofensivo (“estás muy flaco”, “qué gordito estás”, “mira qué bajita”), puede generar inseguridad, vergüenza o comparaciones negativas.
Desde edades tempranas, los niños son muy sensibles a las palabras y aprenden observando a los adultos.
Por eso, en La Nube promovemos una educación donde:
- Se habla del cuerpo con respeto y sin juicios.
- Se enseña que cada cuerpo es diferente y todos son válidos.
- Se evita usar calificativos físicos como elogio o crítica.
- Se refuerza la importancia de lo que las personas hacen y sienten, no de cómo se ven.
Educar en este valor contribuye a que los niños crezcan con autoestima sana y empatía hacia los demás.
3. Cómo enseñamos este valor en la guardería
Nuestro enfoque educativo se basa en el aprendizaje vivencial: los niños comprenden mejor los valores cuando los viven cada día en su entorno.
En La Nube, aplicamos estrategias prácticas como:
- Modelar con el ejemplo: los adultos evitamos comentarios sobre apariencia física.
- Promover conversaciones positivas: se habla de la fuerza, la alegría o las habilidades, no del aspecto.
- Lecturas y juegos temáticos: utilizamos cuentos y actividades que muestran diversidad corporal.
- Fomentar la empatía: animamos a los niños a reconocer lo que sienten los demás y a expresarse con respeto.



Estas acciones diarias construyen una base sólida de educación emocional y respeto mutuo.
4. El papel de los padres en casa
La coherencia entre escuela y hogar es clave.
Algunos consejos que damos a las familias de La Nube son:
- Evitar hablar negativamente del propio cuerpo frente a los niños.
- No comparar a sus hijos con otros (“mira qué flaquita tu prima”).
- Elogiar conductas y esfuerzos, no características físicas.
- Promover conversaciones sobre salud, bienestar y diversidad corporal.
Cuando el mensaje se refuerza en casa, los niños crecen más seguros, empáticos y respetuosos.
5. Beneficios de enseñar este valor desde temprano

- Fortalece la autoestima del niño.
- Previene el acoso o las burlas por la apariencia física.
- Desarrolla empatía y respeto hacia los demás.
- Promueve una imagen corporal positiva, libre de comparaciones.
- Refuerza la convivencia y el clima emocional positivo en la guardería y el hogar.
Educar para que los niños no opinen sobre el cuerpo ajeno es enseñarles respeto, empatía y aceptación.
En La Nube, en La Habana, trabajamos cada día para que nuestros pequeños crezcan en un ambiente donde todos los cuerpos son valiosos y merecen respeto.
Porque formar personas seguras y empáticas empieza desde la infancia.
